De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad es un problema de salud pública que, es responsable de 41 millones de muertes anuales, 97% del total registrado en el orbe y es la principal causa de fallecimientos por Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT).

En la conmemoración del Día Mundial contra la Obesidad, Luis Antonio Ramírez Pineda, Director General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), a través de la Dirección Normativa de Salud, realizó campañas digitales en todo el país, con el fin de involucrar a todo su personal de unidades médicas en la atención preventiva, detección intencionada y control de pacientes con este padecimiento o su antecedente -el sobrepeso-, para poder frenar la nueva epidemia global de ECNT.

Factores de riesgo

En México, las Enfermedades Crónicas No Transmisibles son el principal factor de riesgo desencadenante de la obesidad y constituyen el 77% de las causas de muerte, entre ellas están la diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

De acuerdo con el ISSSTE, “el personal de salud busca influir en los pacientes para sensibilizarlos en las graves consecuencias que potencialmente encierra la obesidad, además de combatir hábitos erráticos de alimentación y sedentarismo, factor indispensable para evitar enfermedades crónicas en cascada, discapacidad y muerte prematura”.

Formas de prevenir la obesidad

El instituto preciso que una manera de identificar este problema de salud es pesarnos, medirnos, y calcular el índice de masa muscular. Además de mediciones de glucosa y chequeo de la presión arterial para promover la detección temprana de comorbilidades asociadas. Y así, poder obtener herramientas para mantener una alimentación sana y balanceada, y promover la activación física como un estilo de vida.